Cumplir 60 años ya no significa estar entrando en la última etapa de nuestra vida financiera. Con una esperanza de vida cada vez mayor, podemos tener por delante 25, 30 años o incluso más.
Y si vamos a vivir más, también necesitamos planificar mejor cómo financiar esos años.
Durante mucho tiempo hemos pensado en la jubilación como un punto de llegada: trabajamos, ahorramos y, llegado el momento, dejamos de trabajar.
Pero la realidad es diferente. La jubilación puede convertirse en una etapa larga de nuestra vida y, por eso, no basta con haber acumulado un patrimonio. También debemos preguntarnos cómo protegerlo, cómo hacerlo durar y cómo convertirlo en ingresos cuando lo necesitemos.
¿Qué debemos tener en cuenta a partir de los 60?
legar a esta edad es un buen momento para revisar nuestra situación financiera y plantearnos si lo que hemos construido está realmente preparado para el futuro.
Hay tres grandes cuestiones que conviene tener presentes.
1. Seguir protegiendo a nuestra familia
Cumplir 60 no significa que desaparezcan nuestras responsabilidades económicas.
Puede que todavía tengamos una hipoteca, hijos que dependen económicamente de nosotros o familiares a nuestro cargo. Por eso, las necesidades de protección pueden seguir existiendo.
En estos casos, conviene revisar si las coberturas que tenemos continúan adaptándose a nuestra situación actual y a las necesidades de nuestra familia.
2. Mantener vivos nuestros ahorros
Ahorrar durante toda una vida es importante, pero no es suficiente.
A partir de los 60, nuestros ahorros pueden tener que cumplir una función diferente. Ya no se trata únicamente de acumular patrimonio, sino de protegerlo y conseguir que mantenga su capacidad económica durante los próximos años.
La inflación, el nivel de riesgo que estamos dispuestos a asumir y la rentabilidad que necesitamos son factores que debemos tener en cuenta.
Por eso, revisar periódicamente dónde tenemos nuestros ahorros y si siguen encajando con nuestros objetivos puede marcar la diferencia.
3. Preparar una jubilación cada vez más larga
Vivir más años es, sin duda, una buena noticia.
Pero también significa que necesitamos que nuestros recursos duren más tiempo.
La pregunta ya no debería ser únicamente:
¿Cuánto dinero necesito para jubilarme?
También deberíamos preguntarnos:
¿Cómo quiero vivir durante mi jubilación y cómo voy a financiar esos años?
Para responder, es necesario tener en cuenta nuestros ingresos futuros, nuestra pensión, nuestros gastos, el patrimonio acumulado y los objetivos que queremos alcanzar.
¿Y qué hacemos con el patrimonio que hemos construido?
Aquí aparece un concepto que muchas veces queda en segundo plano: la desacumulación.
Durante nuestra vida laboral aprendemos a ahorrar y a construir patrimonio. Pero cuando llega la jubilación, necesitamos tomar decisiones sobre cómo utilizarlo.
¿Cómo podemos convertir parte de nuestros ahorros en ingresos complementarios?
¿Qué cantidad podemos utilizar sin comprometer nuestro futuro?
¿Qué patrimonio queremos conservar?
¿Queremos dejar una parte a nuestros hijos?
No existe una respuesta universal. Cada persona tiene una situación y unos objetivos diferentes.
Por eso, la planificación financiera no debería terminar cuando nos jubilamos. Simplemente cambia de objetivo.
A los 60 no termina la planificación. Comienza una nueva etapa.
Los 60 pueden ser un momento perfecto para detenerse y revisar todo lo que hemos conseguido.
Porque planificar no significa únicamente pensar en cuánto dinero tenemos hoy. Significa anticiparnos a nuestras necesidades futuras para poder tomar decisiones con tranquilidad.
La longevidad no debería preocuparnos. Debería ocuparnos.
En Grupo Martí Aseguradores te ayudamos a analizar tus necesidades de protección, ahorro y planificación para que puedas afrontar esta nueva etapa con una estrategia adaptada a ti.
Porque disfrutar del futuro también es una cuestión de planificación.
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